La llegada de tu bebé es un momento único lleno de emociones y, por supuesto, de nuevos desafíos. Darle a tu recién nacido todo el amor y los mejores cuidados posibles puede parecer abrumador, especialmente cuando el nerviosismo y la poca experiencia típicos de mamás primerizas se hacen presentes.
Equivocarse es parte del proceso de crianza de los hijos y es completamente normal. La clave está en no solo reconocer esos errores de padres primerizos, sino también en aprender de ellos.
Por eso, en este artículo ofrecemos consejos para mamás primerizas y destacamos los errores más comunes que puedes evitar. Nuestro objetivo es brindarte recomendaciones para mamás primerizas que te guíen en este hermoso viaje de la maternidad.
Los errores más comunes que cometemos los padres
Afrontar la crianza de los hijos como mamás primerizas puede ser un viaje lleno de aprendizajes y descubrimientos. En este camino, ciertos errores de padres primerizos son más frecuentes de lo que pensamos. Para ayudarte a navegar esta etapa con mayor confianza y conocimiento, te compartimos los errores más comunes que cometemos los padres primerizos
No poner límites
La mejor manera para que tus hijos aprendan las reglas de la casa y desarrolle tolerancia, empatía y respeto es estableciendo límites. Si te retractas o priorizas evitar conflictos, tu pequeñ@ sabrán que pueden hacerte cambiar de idea y en un futuro eso te quitaría control. ¡Mantente firme!
Agresividad
Castigar con golpes o gritos es la peor manera de educar, intenta controlar tu ira o enojo y no descargarla con tu pequeñ@. De lo contrario, pensará que esa es la manera correcta de enfrentar los problemas y será incapaz de resolver sus problemas sin alterarse, incluso podría volverse una persona insegura y retraída. Castígal@ de acuerdo a su edad y el daño causado, tal vez con reducirle las horas de tele o del celular sea suficiente.
Resolver sus problemas
Permite que tus hijos trabajen y se esfuercen por vencer los obstáculos y conseguir lo que se proponga. No les soluciones sus problemas, ni le quites responsabilidades, deja que solitos se tropiecen y se levanten para que aprendan el valor del esfuerzo.
Comparaciones y etiquetas destructivas
Frases como «siempre te equivocas», «eres un tonto» o «aprende a tu hermano», lejos de motivar y dar confianza y seguridad a tus hijos, les generan frustración y celos. Siempre es mejor escuchar y apoyar.
Autoridad confusa
Cuando tú y tu pareja tienen desacuerdos, mandan mensajes confusos y contradictorios al bebé, pues no sabrá a quién obedecer. Además, a medida que crece puede usar esas discrepancias para salirse con la suya.
Malos ejemplos
Una acción vale más que mil palabras, de nada sirve un discurso eterno si nosotros no predicamos con el ejemplo. La incongruencia entre lo que decimos y hacemos nos quita fuerza moral. Si queremos fomentar la honestidad, la responsabilidad y la honestidad, tenemos que practicarla.
Sobreprotección
Todos los padres pensamos que nuestros hijos son especiales y únicos, pero para el resto del mundo son solo niños. Si los acostumbramos a permitirles todo, se convertirán en personas egoístas, incapaces de enfrentar las consecuencias de sus actos.
Mala comunicación
Al mostrarnos indiferentes y fríos ante sus sentimientos y opiniones, estaremos propiciando que ellos se comporten de la misma manera y a largo plazo les será difícil confiar y acercarse a otras personas. Procura crear espacios de convivencia familiar para transmitirle a tu pequeñ@ que puede contar contigo y que es importante para ti.
Falsas promesas
A todos nos gusta que reconozcan nuestro esfuerzo, así que no ofrezcas una recompensa inalcanzable si tu hij@ logra sus metas. Si no cumples tus promesas, afectarás la confianza de tu pequeñ@ y aumentarás su frustración.
No conocer a tus hijos
Todos somos diferentes, así que lo que funcionó con un bebé, no tiene por qué funcionar con otro. Tómate el tiempo de conocerlos para poder reconocer sus fortalezas y ayudarle a mejorar sus debilidades.
Los errores más comunes que cometemos las mamás primerizas
Las mamás primerizas a menudo cometen errores comunes debido a la falta de experiencia y la sobreinformación. Desde la elección de productos hasta la gestión de rutinas diarias, reconocer y aprender de estos errores es esencial para fortalecer la confianza y proporcionar un cuidado más consciente y efectivo al recién nacido.
Conoce a continuación cuales son los errores más comunes que cometen las mamás primerizas:
Preocuparte o entrar en pánico por cualquier cosa
Este es el más común de todos. Lo puede detonar literalmente cualquier cosa desde el llanto de tu bebé hasta simplemente ver que ya durmió mucho. Ten calma, la mejor forma de combatir este error es mantenerte informada con tu médico.
Enloquecer por no saber por qué llora mucho tu bebé
Llorar es parte de ser bebé, así que no tienes que pensar que cada que llora es porque le pasa algo malo. Poco a poco lo irás conociendo e irás identificando lo que motiva su llanto.
Subestimar la fiebre que puede tener tu bebe
Muchos papás piensan que 38º de temperatura en su bebé es totalmente normal, pero si un bebé de 3 meses tiene 38º o más, es una emergencia. Así que mantente al pendiente de su temperatura y en constante comunicación con el médico.
No alimentar a tu bebé lo suficiente
La mejor guía para saber cuándo darle de comer a tu bebé es cuando él te lo pida, ya que fisiológicamente demandará lo que su cuerpo necesita.
Descuidar la salud bucal de tu bebé
El cuidado bucal de tu bebé es muy importante, no olvides limpiar suavemente sus encías con un paño húmedo después de cada alimento.
Monopolizar las responsabilidades
Puedes llegar a pensar que tu pareja no sabe cuidar a tu bebé de la mejor manera, lo que puede apartarlo de esta gran experiencia. Dale la oportunidad de ser parte de esta etapa y tenle paciencia.
Ignorar a tu pareja
Sí, ahora todo girará en torno a tu pequeñ@, pero no olvides tomarte un momento en pareja. Es muy importante que se mantengan unidos y fortalezcan su vínculo, también es una manera de cuidar a tu bebé.
Discutir en frente de tu bebé
El cerebro de tu chiquit@ es como una esponja y absorbe todo lo que sucede a su alrededor, por lo que evita pelear o gritar en frente de él.
Hablarle a tu bebé como si fueras un bebé
A veces el cariño nos gana y tratamos de imitar los sonidos que hace nuestro bebé, lo que puede ser contraproducente porque muchas veces él se está intentando comunicar. Lo que debes hacer es responderle con frases claras acompañadas de expresiones faciales para impulsar su desarrollo del lenguaje.
Hacerle caso a lo que dice la gente
Como ya debes saber todo el mundo, de la noche a la mañana, se volverá experto en el cuidado de bebés por lo que te querrán decir miles de consejos. Escucha con criterio y siempre dale prioridad a lo que diga el médico.
Conclusión
La crianza de los hijos representa un desafío constante, pero convertirlos en individuos exitosos, responsables, felices y amorosos es la mayor recompensa para cualquier padre. La clave para lograrlo, especialmente para mamás primerizas, radica en educarlos con un inmenso amor y paciencia.
Siguiendo estos consejos y recomendaciones de expertos para mamás primerizas, puedes evitar los errores de padres primerizos más comunes y guiar a tus hijos hacia un futuro brillante. Recuerda, las recomendaciones para mamás primerizas están diseñadas para apoyarte en esta hermosa, aunque a veces complicada, tarea de la maternidad.