La preeclampsia es una enfermedad grave que puede afectar a la madre y a su bebé y afecta cerca del 7% de los embarazos.
Esta condición usualmente ocurre durante la segunda mitad del embarazo, después de la semana 20, y está caracterizada por presión arterial alta y signos de daños en otro sistema de órganos, más frecuentemente el hígado y los riñones.
La preeclampsia tiene el efecto de reducir el flujo sanguíneo a la placenta. Si el bebé no recibe suficientes nutrientes y oxígeno a través de la placenta, se evita el crecimiento.
Esta complicación es un tema serio, ya que puede desencadenar complicaciones graves, incluso mortales, tanto para ti como para tu bebé.
De hecho, si la preeclampsia no es detectada a tiempo, puede transformarse en eclampsia.
La eclampsia es una enfermedad grave que en algunos casos raros puede ser mortal.
Por eso, es muy importante que estés bien informada sobre qué es, cuáles son las causas y los síntomas, cómo tratarla y cómo prevenirla.
A continuación, te mostramos algunos datos clave sobre la eclampsia y cómo prevenirla:
¿Cuáles son las causas de la preeclampsia?
Si bien la causa exacta de la preeclampsia todavía no se ha podido determinar con exactitud, las principales causas están relacionadas con el desarrollo deficiente de los vasos sanguíneos durante el embarazo, lo cual limita la cantidad de sangre que puede fluir por ellos.
De igual modo, ciertas hipótesis afirman que existe mayor riesgo de presentar preeclampsia si:
¿Cuáles son los síntomas de la preeclampsia que debes detectar a tiempo?
Sobre los síntomas, debes saber que a veces la preeclampsia es silenciosa.
La preeclampsia necesita de un tratamiento inmediato, de modo que es primordial que sepas detectar los síntomas a tiempo y monitorees tu presión arterial con frecuencia para notar cualquier signo de alerta.
Presta atención y contacta inmediatamente a tu médico si presentas alguno de los siguientes síntomas:
- Edema, hinchazón en las manos, cara o pies.
- Tensión arterial elevada.
- Exceso de proteínas en la orina u otros signos de problemas renales, que se detectan con pruebas médicas.
- Dolores de cabeza intensos.
- Cambios en la visión, entre ellos, la pérdida temporal de la visión, visión borrosa o sensibilidad a la luz.
- Dolor en la parte superior del abdomen, por lo general, debajo de las costillas.
- Náuseas o vómitos.
- Menos producción de orina.
- Niveles más bajos de plaquetas en la sangre.
- Función hepática alterada, que se identifica a través de un análisis de sangre.
- Dificultad para respirar, causada por la presencia de líquido en los pulmones.
- Tu médico se encargará de realizarte una variedad de exámenes para diagnosticar la preeclampsia, así que debes estar en constante monitoreo y realizarte las pruebas rutinarias pertinentes.
Pero ¿cuándo es momento de ir al médico?
Las señales son dolores de cabeza intensos, visión borrosa u otras alteraciones visuales, dolor intenso en el abdomen o dificultad para respirar grave.
En este momento debes visitar inmediatamente a tu doctor. Sin embargo, debes estar en constante monitoreo y realizarte las pruebas rutinarias pertinentes.
Las principales causas de la preeclampsia están relacionadas con el desarrollo deficiente de los vasos sanguíneos durante el embarazo, lo cual limita la cantidad de sangre que puede fluir por ellos.
Lo que puede influir en esta formación anormal, comprende lo siguiente:
- Un flujo de sangre insuficiente al útero.
- Daño en los vasos sanguíneos.
- Un problema en el sistema inmunitario.
- Determinados genes.
Una vez que sabes qué es la preeclampsia y las causas de esta complicación, ¿existe una manera de prevenirla? Los investigadores continúan estudiando formas de prevenirla, pero hasta ahora no han surgido estrategias claras.
Comer menos sal, cambiar tus actividades, restringir calorías o consumir ajo o aceite de pescado no reduce el riesgo. No se ha demostrado que un aumento de la ingesta de vitaminas C y E sea beneficioso.
En ciertos casos, puedes reducir tu riesgo de tener preeclampsia con lo siguiente
Aspirina en dosis bajas
Si tienes ciertos factores de riesgo, que incluyen antecedentes de preeclampsia, embarazo múltiple, presión arterial alta crónica, enfermedad renal, diabetes o enfermedad autoinmune, el médico puede recomendarte una dosis diaria baja de aspirina (81 miligramos) a partir de las 12 semanas de embarazo.
Suplementos de calcio
En algunas poblaciones, las mujeres que tienen deficiencia de calcio antes del embarazo, y que no obtienen suficiente calcio durante el embarazo a través de sus dietas, podrían beneficiarse de los suplementos de calcio para prevenir la preeclampsia.
Conclusión
Con esto hemos llegado a la conclusión del artículo de hoy. Recuerda: Cuídate y cuida a tu bebé con atención prenatal temprana y periódica. Si la preeclampsia se detecta a tiempo, tú y tu médico pueden trabajar de la mano para prevenir complicaciones y tomar las mejores decisiones para ti y tu bebé.