- Tendrás menos riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo, como aborto o parto prematuro.
- Protegerás a tu bebé de sustancias tóxicas y cancerígenas que pueden perjudicar su crecimiento.
- Tu hijo tendrá menos probabilidades de nacer con bajo peso.
- Tendrás más leche para amamantarlo porque el tabaco reduce la producción de la hormona prolactina que es necesaria para la producción de leche.
- La leche estará libre de las sustancias tóxicas del humo que pueden dañar la salud de tu bebé durante muchos años.
- Ayudarás a prevenir la muerte súbita del lactante, que afecta con mayor frecuencia a los bebés de padres fumadores.
- Tu hijo tendrá menos riesgo de padecer asma y otros problemas respiratorios durante la infancia.
- Tu hijo tendrá menos riesgo de tener trastornos de conducta y problemas en la escuela.
- Contribuirás a que el tabaquismo no sea considerado algo normal haciendo menos probable que tu hijo fume cuando sea grande.
- Disminuirás tu riesgo de morir por infarto o cáncer a temprana edad y podrás disfrutar de tu hijo durante muchos años.