Enseñarle hábitos de higiene y limpieza a tu bebé requiere tiempo, esfuerzo y constancia, por lo que no está de más mencionar que el ejemplo, como en otros buenos hábitos, será la clave para que tu pequeñ@ se apropie de estas rutinas y las ponga en práctica incluso sin que tú se lo tengas que decir.
La limpieza personal se divide en dos categorías: la primera con nosotros mismos y la segunda con lo que nos rodea. Para ambas categorías debes considerar ciertos momentos importantes para que tu bebé comience a interiorizar su rutina de limpieza, a continuación, te los compartimos.
Limpieza y hábitos de higiene personal
Importancia de lavarse las manos
Este hábito es básico y muy importante. Enséñale que tiene que lavarse las manos con agua y con jabón antes y después de ir a comer, luego de hacer del baño, tras tocar a una mascota, después de jugar con sus juguetes y cada vez que llegue a casa, a la escuela o a cualquier lugar después de un paseo o recorrido.
¿Cómo hacerlo?
- Mójate las manos con agua tibia, de ser posible, y añade jabón.
- Frótate bien las manos con jabón de 15 a 20 segundos. Puedes cantar alguna canción o contar, así esos 20 segundos pasarán más rápido. ¡Durante estos 20 segundos, no olvides cerrar el grifo!
- Enjuágate bien las manos con agua corriente.
- Sécate las manos con una toalla de papel desechable o un secador de aire. Si es posible, usa la toalla de papel para cerrar la llave del agua.
El baño o ducha diarios
¡Les encanta cuando son bebés, pero con los años pueden volverse remolones! Supervisa su baño diario, los pediatras recomiendan realizarlo por la noche porque facilita el descanso y el sueño.
Secarse bien después de la ducha
Tan importante como la ducha diaria, es secarse correctamente. Se recomienda el uso de una toalla propia o, en caso de estar fuera de casa, usar toallas de papel que eviten contagios y que garanticen que se elimine la humedad en las manos, en los pies, en pliegues y cualquier parte del cuerpo susceptible de desarrollar hongos, herpes, etc.
Cepillado de dientes
A partir de los 12-18 meses se recomienda limpiar los dientes del bebé con un cepillo adaptado, un dentífrico con una concentración de flúor de no más de 500 ppm F–, bajo la supervisión de un adulto. ¡Apóyate en juegos, canciones o artilugios como pequeños relojes de arena!
Sonarse la nariz usando un pañuelo
Los mocos a veces son sinónimo de niño pequeño, por ello debes tener especial atención con enseñarle el hábito de limpiarse la nariz para evitar que comience a comérselos. Acostúmbralo a sonarse siempre con un pañuelo.
A la hora de toser o estornudar
Si desde pequeño aprende la técnica adecuada para estornudar o toser, no sólo le ayudará a tu chiquit@, también a las personas que los rodeen porque de esta manera podrá evitar contagiar a los demás si se encuentra enfermo.
Se recomienda usar un pañuelo y luego tirarlo al bote de basura, pero si no cuentas con uno a la mano, debes colocar la parte inferior del codo, y colocarla sobre la nariz y la boca y obviamente lavarte las manos constantemente.
Limpieza e higiene en su entorno
- Limpieza de su habitación: Aún es muy pequeño, pero el desorden en su habitación puede ser la causa de muchos dolores de cabeza en el futuro, por lo cual ahora es el momento ideal para enseñarle este hábito. La mejor manera de hacerlo es convertir la limpieza de la habitación en un juego.
- Limpieza de sus juguetes: No solo se trata de mantener ordenadas sus cosas, también de mantenerlas limpias. Así que dedica un momento a sentarte con él a limpiar sus juguetes y hazlo parte de esta actividad, además de enseñarle este importante hábito, fortalecerás el vínculo con tu bebé.
- A la hora de comer: Al inicio será complicado que entienda y ponga en práctica los modales en la mesa, sobre todo si está en la etapa en donde quiere lanzar todo al piso. Sin embargo, poco a poco va corrigiendo estas conductas y enseñándole la importancia de la comida y de mantener el lugar donde están los alimentos limpios. Tampoco está de más mostrarle cómo se lavan para que vaya asociando que después de comer, se deben limpiar los utensilios que se usaron.
Estos hábitos de higiene no se aprenden de un día a otro, para lograrlo, debes ser constante y dedicar tiempo, aunque no es fácil, en el futuro lo agradecerás.
No te abrumes, al comienzo puedes apoyarte de las toallitas húmedas que son una manera práctica de mantener limpio a tu bebé, Huggies® te brinda una gran variedad de presentaciones inspiradas en tu pequeñ@, ya que no contienen alcohol, ni parabenos y están hechas con fibras naturales.
La higiene de tu bebé fuera de casa
Dentro de casa es más fácil controlar la higiene tu bebé, pero en el exterior la historia es muy diferente. Por ello, es importante contar con los mejores tips para que cuando salgas en compañía de tu pequeñ@, sepas cómo mantenerlo limpio para evitar infecciones o enfermedades.
A estas alturas, probablemente ya estés acostumbrada a tener un kit con todo lo necesario para tu bebé en caso de salir. Lo importante es que verifiques que cuentas con todos los artículos de higiene en caso de que tu bebé esté en contacto con objetos, superficies o personas.
Entre los productos que no te pueden faltar, está el papel higiénico, unos pañales, un cambio de ropa, unos juguetes y también unas toallitas húmedas Huggies®, ya que están hechas con fibras naturales, no contienen alcohol y son una manera muy fácil y práctica para mantener a tu pequeñ@ limpio en cualquier lugar.
Deberás estar muy al pendiente de tu bebé, ya que al no tener el control de la limpieza del entorno, tendrás que asegurarte de que tu pequeñ@ no se meta objetos sucios a la boca o que incluso se chupe el dedo, después de haber tocado una superficie con poca higiene.
Como puedes ver, si estás tú, su limpieza solo requerirá un poco de esfuerzo, el verdadero reto está cuando tu chiquit@ comience a ir a la escuela, dado ese momento, te recomendamos tomar en cuenta estos tips:
- Tu pequeñ@ deben tener su cepillo y pasta dentífrica propios en todos los lugares que frecuentan. Especialmente en el colegio y en la casa de sus abuelos.
- Conversa con la maestra de tu hij@. Asegúrate que tenga bien organizado el tema de la higiene.
- Averigua cómo se maneja la escuela en cuanto a plagas, sobre todo las que se pueden contagiar fácilmente entre los niños.
- Incluye siempre en la mochila de tu chiquit@ un pedazo de papel higiénico o unas toallitas húmedas, en caso falte donde vaya o no haya donde lavarse las manos.
- Envía y mantén actualizada una muda de ropa y ropa interior de tu hij@ en la escuela.
- Pregúntale a tu pequeñ@ cómo le va con sus hábitos de higiene, si sus amiguitos los siguen, cómo están los baños de su colegio, si les falta algo, si están limpios, etc.
- Recuérdale actividades importantes, como lavarse siempre las manos después de jugar y de ir al baño, comer sin distraerse, lavarse los dientes después de la merienda, etc.
- Observa la evolución de los hábitos de higiene de tu hij@ en casa. Si percibes algún descuido u olvido, es muy probable que eso mismo lo esté descuidando también en otros lugares.
Mantente al pendiente de la higiene de tu chiquit@ y ante cualquier duda que tengas, no olvides consultar a su pediatra.
Una buena higiene del bebé es una excelente forma de prevenir enfermedades o infecciones, siempre tenlo en mente.
¿Qué objetos tu bebé nunca debe compartir?
Los bebés exploran el mundo que les rodea por medio de su boca, principalmente, y sus manos. Los juguetes serán fundamentales durante sus primeros años, ya que le ayudarán al desarrollo de sus distintas funciones motrices, sensitivas y sensoriales, es decir, son necesarios para estimularlos y entretenerlos.
Con esto en mente, debemos asegurarnos de conservarlos limpios a través de medidas de desinfección e higiene eficaces, sobre todo, si son niños menores de tres años, debido a que muchos gérmenes pueden transmitirse por medio de los objetos que se llevan a la boca.
Tomando en cuenta que sus manos y boca son sus herramientas de reconocimiento, debemos poner atención a todos lo elementos que usan y evitar que los compartan porque esto podría favorecer la transmisión de microorganismos de un bebé a otro.
Los objetos que tu pequeño no debe compartir con nadie
- Chupón: Al estar en contacto directo con la saliva del bebé éste podría portar todos los virus que puedan transmitirse por contacto directo.
- Biberón y vasitos: Es el mismo caso que el chupón, la tetina o el envase del vasito están en contacto directo con los gérmenes, bacterias o virus presentes en la boca, por lo que es importante no compartir estos objetos y esterilizarlos frecuentemente. Además de que podría haber restos de leche.
- Jabón: Lo ideal es utilizar dosificador con jabón hipoalergénico, ya que las pastillas de jabón pueden almacenar microorganismos, como bacterias o virus.
- Toalla: Cada miembro de la familia debe tener su propia toalla porque estas podrían tener hongos, gérmenes y virus, los cuales podrían provocar conjuntivitis o alguna dermatitis.
- Cortaúñas: Como ya lo mencionamos, los bebés descubren el mundo a través del tacto, por lo que entre sus uñas pueden quedarse atrapadas algunas bacterias.
- Juguetes y mantas: Estos objetos son personales; sin embargo, es posible que los comparta con otros niños. Por lo cual, hay que mantenerlos limpios de manera constante. Los juguetes deben limpiarse después de cada uso y las mantas de manera frecuente para evitar la acumulación de bacterias.
- Peluches: Los peluches además de tener saliva y mucosidades, son un nido de ácaros. Y aunque no puedes evitar que estén en contacto con otros pequeños, sí puedes desinfectarlos. Con esto en mente, es recomendable lavarlos frecuentemente o meterlos al congelador durante algunas horas.
- Peine: Los peines podrían tener piojos, por eso es importante que cada miembro de la familia tenga su propio peine.
- Gorros: Es el mismo caso de los peines, si un niño está infestado y usa el gorro de otro, probablemente lo contagiará.
- Cepillo de dientes: Cuanto tu hijo ya tenga algunos dientes es importante que no comparta su cepillo, no solo porque es un hábito anti-higiénico, sino porque entre las cerdas podría haber gérmenes, restos de sangre de las encías y bacterias que causan la caries.
Conclusión
Ahora que ya sabes por qué tu hijo no debe compartir estos objetos, no se trata de que vayas corriendo a desinfectar todo o que te obsesiones con la limpieza, solo es cuestión de eliminar los restos de baba, partículas de comida y suciedad de los juguetes y desinfectarlos por lo menos una vez a la semana.
Si tu bebé se está recuperando de alguna enfermedad, desinfecta sus juguetes y objetos para que no recaiga. Recuerda que es necesario que tu hijo desarrolle anticuerpos, además explorar libremente el mundo que le rodea fomentará su desarrollo psicomotor y sus habilidades sociales.
Asimismo, ten en cuenta todos y cada uno de los consejos que te hemos dado acerca de la higiene del bebé. Procura intentar respetarlos para ir fomentando los hábitos de higiene personal.